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MINERALES & OVINO: Es cierto que las ovejas pueden tolerar carencias moderadas?

En las unidades de produccion ovina, la producción económica y eficiente de corderos y lana depende basicamente de la producción máxima de cada hembra madura. Una dieta adecuada para las ovejas debe incluir agua, energía, proteinas, minerales y vitaminas en cantidades suficientes para fomentar el crecimiento y producción óptimos. Los elementos minerales necesarios para la alimentación de los ovinos normalmente se clasifican como Macro y Micro elementos, todos los elementos son igualmente importantes. Si falta uno cualquiera de ellos, la producción del ovino se verá perjudicada.
Dentro de la gran cantidad de elementos minerales que contiene el organismo, tan solo 15 han demostrado ser esenciales para el ganado ovino (NRC, 1985), considerándose como esencial aquellos en los que se ha demostrado que poseen una función metabólica en el animal (MacDonald et al., 2002).
SAL . Cloruro de sodio. (ClNa)
La Sal aporta a los lanares dos elementos que son el Sodio y el Cloro. En los lanares en crecimiento la falta de Sodio provoca a las pocas semanas inapetencia, disminución del crecimiento, mala conversión de los alimentos utilizados y aumento en el consumo de agua. El retraso en el crecimiento es debido a la disminución del consumo de alimentos, aunque también se altera el metabolismo energético y proteico. La respuesta a las raciones que contienen sodio es rápida y completa. Los requerimientos de Na de los ovinos son de 0.07 % Na en la MS de la
ración. Una oveja de 45 kg de peso vivo, con cría al pié, consume alrededor de 1.1 kg de MS, por lo que debería consumir unos 0.7 g Na /día ó unos 1.8 g ClNa /día. Sin embargo el consumo medido es de 8 g /día de mezcla mineral ó: 4.0 g ClNa /día, que es mayor que el requerimiento, pero que está demostrado que no perjudica a las ovejas, ni a las otras categorías.
SELENIO (Se). El Selenio actúa en diversas funciones corporales, como el crecimiento, reproducción, la prevención de enfermedades y la integridad de los tejidos. Las funciones del Se en el metabolismo están fuertemente relacionadas con la vitamina E ya que ambos protegen las membranas celulares contra la degeneración y muertede los tejidos, actuando como antioxidantes (McDowell,1993). Los requerimientos de Se para los ovinos depende de la cantidad de vitamina E en la dieta; el nivel de Selenio sugerido para los ovinos es de 0.1 mg Se /kg MS; siendo 2 mg Se / kg MS de la ración, el límite máximo tolerable (ARC, 1980). La deficiencia de Se produce una distrofia muscular ó enfermedad del “músculo blanco” en los corderos, caracterizada por debilidad, rigidez y deterioro de los músculos de tal manera que los animales afectados tienen dificultades para mantenerse en pié (Underwood, E. J. 1981). La deficiencia afecta la reproducción incluyendo la retención placenta, que responde muy bien a la suplementación con Selenio (Underwood, E. J. 1981).
El estrés oxidativo en ovinos se ha asociado con la presentación de la ENFERMEDAD DEL MÚSCULO BLANCO (Hartley & Grant, 1961; Andrés et al.,1996). La actividad disminuida de glutatión peroxidasa (GSH-Px), por causa de una deficiencia nutricional de Se, deja las células expuestas a la acción nociva de los Radicales Libres, por lo tanto la estructura orgánica se vuelve vulnerable a la acción oxidativa (Miller et al., 1993). La glutatión peroxidasa es una metaloenzima que forma parte del sistema glutatión, señalado como el principal sistema antioxidante del organismo. Su estructura está conformada por cuatro subunidades de 22.000 daltons cada una, donde cada subunidad contiene un residuo de selenio (Se) en forma de selenocisteína (Burk & Hill, 1993). Lo anterior permite que la determinación de la actividad enzimática sea un indicador confiable del balance metabólico nutricional de este mineral (Rotrucket al., 1973).
ENFERMEDAD DEL MÚSCULO BLANCO
Distrofia Muscular Nutricional: Es una enfermedad degenerativa de los músculos cardíacos y de los músculos del esqueleto. Ocurre en áreas donde los suelos son incapaces de proveer cosechas conteniendo 0.1 ppm de Selenio. A veces una excesiva fertilización con Azufre o con Nitrógeno puede reducir la cantidad de Selenio en el suelo. Por otra parte, el escaso aporte de aminoácidos azufrados en la ración y la presencia de metales como mercurio, cobre, cobalto y cadmio, disminuyen la biodisponibilidad del selenio aumentando los requerimientos dietarios del elemento. Cuando hay deficiencia de Se disminuye la actividad de las seleno-enzimas en el animal, entre ellas la glutatión peroxidasa, que tienen acción antioxidante. Esta enzima, junto con la vitamina E, protegen las membranas celulares de la lipoperoxidación y del efecto dañino de los radicales libres (JONES,1997). Por ello, cuando hay deficiencia de Se y/o vitamina E se produce daño celular y el efecto más importante se observa en la musculatura esquelética y cardiaca, provocando degeneración hialina de Zenker (ALLEN,1975), aumentando con ello la actividad plasmática de las enzimas celulares de ubicación muscular como la aspartato aminotransferasa (AST), y creatín quinasa (CK). Los corderos nacen con aspecto normal, con un buen estado general. Posteriormente aparecen tumbados, con el dorso encorvado o en posición de perro sentado, negándose a levantar. Si se les obliga a andar, lo hacen de forma vacilante, dan unos pasos y se vuelven a tumbar. Los animales con músculo blanco no muestran fiebre y no suelen perder el apetito. Los corderos pueden presentar únicamente rigidez articular y por ello puede confundirse con una “poliartritis”. Para definir el diagnóstico y diferenciarlo de otras patologías que podrían presentar signos similares, es necesario el examen clínico, medición de la actividad de enzimas indicadoras de daño muscular y el estudio anatomopatológico para identificar la degeneración de Zenker. Prevención: Se puede utilizar de forma profiláctica la inyección de Selenio y Vitamina E en corderos recién nacidos y repetir a los 15 días. También se puede suplementar la dieta de las ovejas con Selenio administrando correctores vitamínicos-minerales fundamentalmente al final de gestación. La forma crónica afecta a animales adultos y los principales síntomas son el retraso en el crecimiento y engorde y trastornos reproductivos como abortos en el primer tercio de gestación y nacimiento de animales débiles que mueren a los pocos días. Los factores involucrados en las relaciones suelo-planta-animal del selenio es muy importante!. Los suelos fuertemente fertilizados con superfosfatos y/o sulfatos se acidifican y los selenitos solubles forman complejos con sales de hierro; en esta forma no son disponibles para el animal. Los ovinos aprovechan bien los pastos y forrajes, aprovechando 1.5 a 2 veces más las plantas que el ganado mayor y son capaces de pastar en áreas ya utilizadas por otros animales domésticos. Se impone usar sistemas que satisfagan los requerimientos nutricionales de los animales y protejan el suelo. El contenido de selenio en plantas varía mucho; algunas plantas alcanzan niveles de hasta 14,999 ppm de la materia seca (MS), pero el promedio se encuentra entre 0.01 y 1.0 ppm de MS. Recuerde! siempre consultar a su profesional de confianza.
YODO (I).
La función principal del Yodo es participar en la síntesis de las hormonas de la tiroides, que son la tiroxina y la triyodotironina (NRC,1996). Estas hormonas tienen un papel activo en la termoregulación, metabolismo intermedio, reproducción, el crecimiento y desarrollo, la circulación y la función muscular. Por intermedio de estas hormonas el yodo controla la tasa de oxidación en todas las células. El yodo es absorbido primariamente en el rumen. Los signos de deficiencia de yodo son el bocio, caída de pelo en animales jóvenes y retardo de crecimiento. Los requerimientos de yodo de los ovinos son de 0.5 mg/kg MS de la ración. Las fuentes más conocidas y económicas son el Yoduro de Potasio (IK) y el Yodato de Potasio (IO3K), que se descomponen a la intemperie, también se puede utilizar Yodato de Calcio (I2Ca) y un compuesto orgánico como etilendiamino dihidroioduro, que son más estables ( NRC,1996). En mezclas minerales pueden agregarse 300 mg de Ioduro de Potasio por kg de mezcla, como para satisfacer los requerimientos de los ovinos.
AZUFRE (S).
El azufre es un componente normal de las proteínas, ya que los aminoácidos que las forman, como la metionina, cistina y cisteína tienen azufre. En general la proteína de los alimentos contiene 16% de Nitrógeno y 2% de Azufre, es decir que si el forraje tiene un 9% de proteína, el S será un 0.18%. Las bacterias del rumen sintetizan proteínas a partir del S ó sulfatos del alimento y es por eso que se necesita agregarlo cuando los ovinos se alimentan con urea. También cuando se utilizan proteínas pasantes, que no dejan S en el rumen, sería necesario agregarlo en la ración. El aumento de S en la dieta tiende a reducir la producción de ácido láctico, lo que aumenta la eficiencia de utilización del alimento. La falta de S en la dieta aumenta la producción de ácido láctico en sangre, lo que pude usarse como diagnóstico de una deficiencia (8). La deficiencia directa de Azufre en ovinos es poco probable, y si ocurre está relacionada con una mala alimentación proteica de los lanares. En mezclas minerales pueden agregarse 60 g de S por kg de mezcla, como para satisfacer los requerimientos de los ovinos.
COBRE (Cu).
Los síntomas de una deficiencia de Cobre en ovinos se observan por lo general en los corderos jóvenes. Se produce una falta de coordinación muscular con parálisis parcial de los miembros posteriores y degeneración de las fibras nerviosas de la médula espinal; los corderos pueden nacer débiles y morir por su incapacidad para mamar. Los ovinos que no consumen suficiente cantidad de Cobre, presentan un trastorno en la síntesis de hemoglobina y se presentan con algún grado de anemia. Los lanares con deficiencia de Cu, producen lana “acerada” ó “en tiras”, que carecen de rizos y tienen una apariencia brillante o sedosa. En casos graves se observa perdida de pigmentación en la lana de los ovinos negros. El nivel de Cobre en pastos para satisfacer una oveja preñada, ó en lactación y a borregas en recría es de 5 ppm Cu en la MS. El Sulfato de Cobre se puede agregar a las mezclas minerales en un 0.5%, como para cubrir bien las necesidades. El Cobre puede provocar efectos tóxicos cuando se ingiere más de 25 ppm del elemento. En la Unión Europea el nivel máximo de cobre permitido en las dietas de las ovejas es de 15 mg por Kg, no debiendo superar esta cantidad si se pretende evitar la intoxicación por cobre (McDonald et al., 2002), siendo la oveja una especie muy sensible, donde niveles de 20 a 100 mg de cobre por Kg de P.V produce una intoxicación aguda, y donde las crónicas suelen ir ligadas a dietas reducidas en molibdeno y azufre (Merck, 1993).
ZINC (Zn).
El Zinc es un elemento mineral esencial para la vida ya que forma parte de numerosos sistemas enzimáticos, con acción principal en los tejidos de alta velocidad de formación de células, de allí que su deficiencia perjudique el crecimiento de los corderos, disminuya la espermatogénesis en los carneros y favorezca las enfermedades de la piel ( Underwood, E. J. 1981). La deficiencia de Zinc produce en el ganado ovino (y en todas las especies animales): una severa inapetencia, falta de crecimiento y perjuicios en la función reproductiva, especialmente en la del macho (NRC, 1996). En la ovejas una deficiencia en los últimos meses de gestación implica pérdida del feto, y en casos que no haya diagnóstico que explique las fallas en las pariciones, hay que atribuirlas a la esa deficiencia (Apgar,1985). Los requerimientos de Zn de los ovinos, no están definidos con precisión (ARC,1980), se recomienda entre 20 y 40 ppm de Zn en la MS de la ración y se recomienda incorporar 0.5% de Zn a las mezclas minerales especialmente en regiones tropicales y subtropicales ( McDowell, 1993), considerando esta cantidad como suficiente como para corregir cualquier probable deficiencia marginal. Las formas de suplementar Zinc son varias, como por ejemplo incorporar en la ración ó en las mezclas minerales, algunas de las sales, como Oxido de Zinc (OZn), Sulfato, Cloruro ó Carbonatos ó una sustancia orgánica: Meticona -Zinc.
COBALTO (Co).
El Cobalto integra la molécula de la Vitamina B12 (cianocobalamina) y como elemento mineral es utilizado por los microorganismos del rumen para sintetizarla. No hay evidencias de que exista síntesis de Vitamina B12 en los tejidos corporales de los rumiantes. La nutrición de Vitamina B12 del los lanares, depende del suministro de Co y de la capacidad del rumen para sintetizarla, estando en condiciones de hacerlo a unas 6 a 8 semanas de edad. La B12 está involucrada en el metabolismo energético y proteico, de allí que una deficiencia de Co en la dieta es similar a la de una mala nutrición en general ó a una parasitosis interna, especialmente en los corderos en crecimiento (McDowell,1993). La suplementación con Co puede hacerse mediante suplementos minerales con Sulfato ó Carbonato de Cobalto. En mezclas minerales pueden agregarse 66 mg de Sulfato de Cobalto por kg de mezcla, como para satisfacer los requerimientos de los ovinos.
FÓSFORO (P).
Debido a su papel primordial en la actividad vitamínica como enzimática, el Fósforo interviene en el metabolismo de casi todos los nutrientes. La deficiencia de Fósforo puede manifestarse por un crecimiento lento de los lanares en recría, necesidades nutritivas elevadas, apetito anormal, aspecto desmedrado, apatía, deformación de las rodillas, ausencia general de grasa subcutánea. La afosforosis en las ovejas puede producir osteomalacia, da por resultados una menor producción de leche y corderos más débiles. El Fósforo en sangre es menor de 4 mg /100 ml. El consumo de Fósforo por debajo de lo normal, disminuye la eficacia del aprovechamiento de la energía de los pastos y el consiguiente aumento de peso vivo.
MANGANESO
El manganeso es un mineral de gran afinidad por el aparato reproductor, una carencia en este elemento produce una disminución de la fertilidad (Underwood, 1981). En concreto, en el ganado ovino, se observa un retraso de la pubertad, la supresión o disminución del estro, una menor tasa de fertilidad, mayor número de montas para la concepción, un retraso en el desarrollo testicular y una disminución de la espermatogénesis (Loste et al., 2001, McDonald et al., 2002). La cantidad de 13 mg de manganeso por Kg de materia seca son suficientes para que haya un crecimiento adecuado de los ovinos y de la lana, pero para un crecimiento testicular óptimo se necesita un mínimo 16 mg de manganeso por Kg de materia seca (Underwood, 1981).
HIERRO
Las necesidades de hierro aumentan después de una hemorragia prolongada o durante la gestación, aunque normalmente éstas son cubiertas en las ovejas que pastorean. Una carencia de hierro, normalmente secundaria en las ovejas, se caracteriza por un pobre crecimiento, anemia, letargia, aumento de la frecuencia respiratoria, menor resistencia a las infecciones y en los casos severos, una elevada mortalidad (Underwood, 1981, McDonald et al., 2002).
MOLIBDENO
Las necesidades en molibdeno de los animales son extremadamente bajas, por lo que pueden ser cubiertas con la ración diaria (Underwood, 1981). El ganado ovino es bastante resistente a la molibdeniosis, llegando a soportar niveles en plasma de 20 a 40 veces el nivel normal cuando el nivel de azufre de la dieta es al menos de un 0.1 % (NRC, 1985).
El mantenimiento de los animales reproductores, un porcentaje alto de corderos destetados, el crecimiento rapido y continuo de los corderos, pesos elevados al destete y un vellón de elevado peso son parametros importantes para mantener altos los indices de productividad de la unidad. Los requerimientos nutricionales en el caso de los ovinos se encuentra expresado de acuerdo a la edad, el tamaño y el estado fisiologico de los animales. Recuerde que cuando se produce un aporte mineral inadecuado o en proporciones incorrectas la “función reproductiva” es la más afectada, lo que conlleva a su vez, una disminución de la productividad y de la rentabilidad de las explotaciones. Gracias por su tiempo! GRUPO AGROPECUARIO PAMPINTA.

