Agro Industrial Argentina

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oct
31

El uso de hormonas & el control del eje Hipotálamo-Hipófisis-Ovárico

 

Los avances de investigación alcanzados en genética, nutrición, reproducción y sanidad han contribuido considerablemente al desarrollo general de la ganadería en el mundo. La disponibilidad de técnicas reproductivas como la sincronización de celos, la inseminación artificial, la transferencia de embriones, la producción de embriones in vitro y la ultrasonografía, entre otras, representan una alternativa para contribuir a mejorar la eficiencia reproductiva de explotaciones ovinas.

La sincronización de celos

La aplicación de tratamientos para inducir celos en ovejas es una de las prácticas más importantes en el manejo de la reproducción de ovinos. La sincronización del celo constituye la base primordial para la aplicación de técnicas tan rigurosas como la Inseminación Artificial y la Transferencia Embrionaria.

La sincronización del celo permite:

* Agrupar y acortar los períodos de servicio natural o de inseminación artificial.

* Agrupar los períodos de parto, con el consiguiente nacimiento concentrado en una determinada estación o en los períodos más favorables del año.

* Obtener crías uniformes en edad y desarrollo.

Los métodos empleados para la sincronización del celo se basan en el empleo estratégico de hormonas con actividad sobre diferentes etapas del ciclo estral. El ciclo estral en las ovejas tiene una duración de 16 – 18 días y se divide en dos fases: una folicular de corta duración (3 – 4 días) y una luteal más extensa (unos 14 días). El estro o celo es el período de tiempo durante el cual la hembra es receptiva al macho, se presenta al final de la fase folicular y dura de 24 a 36 horas. Los animales adultos y las razas prolíficas presentan ciclos más largos. La presencia continua del macho acorta la duración del ciclo. La ovulación se produce hasta unas 30 horas después del inicio del celo. Los signos de celo en las ovejas son menos pronunciados que en otras especies y pueden pasar desapercibidos a menos que un macho se encuentre presente. Las ovejas adultas buscan al macho, menean la cola enérgicamente y adoptan posturas para el apareamiento. Las ovejas jóvenes no suelen ser tan expresivas.

El concepto de inducción de celo implica el desencadenamiento de una fase folicular que, asociado al comportamiento estral, culmine con la ovulación. La sincronización de celo, por su parte, refiere a la simultaneidad de dichos eventos inducidos en un conjunto de animales tratados. Particularmente en los ovinos la sincronización de celo se ve afectada y condicionada por la presentación estacional del mismo. Las hembras ovinas son poliéstricas estacionales. En una época del año ciclan regularmente, y de acuerdo a la raza y la región en que ésta habita, en otra época del año la mayoría permanece en anestro (Baldesarre et al., 1990). Durante la estación reproductiva presentan celo cada 16 – 17 días hasta que son fecundadas y quedan preñadas, o bien hasta que entran en su anestro estacional. El comienzo de la temporada reproductiva está asociado con un período menor de horas luz y el descenso de la temperatura. La raza, la edad y el status nutricional suelen afectar tanto el comienzo como la duración de la temporada reproductiva.

Después de la ovulación la estructura folicular que queda en el ovario se reestructura y se transforma en una glándula endócrina llamada cuerpo lúteo, causante de la secreción de Progesterona, iniciándose así la fase luteal o progestativa. La Progesterona es un esteroide secretado por el cuerpo lúteo y el útero grávido, y es responsable del sostenimiento de la gestación a través de múltiples mecanismos. En algunas especies el cuerpo lúteo produce Progesterona durante cierto período inicial de la gestación, y luego es reemplazado en esta producción por el útero. En otras especies durante toda la gestación el cuerpo lúteo se ocupa de la producción de Progesterona. De no producirse gestación, de 11 a 12 días después del celo, el útero no grávido produce Prostaglandina F2a (PGF2a), que induce la rápida regresión del cuerpo lúteo funcional.

La sincronización del celo en la especie ovina puede efectuarse por métodos naturales como la incorporación de machos a la majada o a través de la administración de hormonas naturales o sintéticas con actividad farmacológica en las fases folicular o luteal. El uso de hormonas juegan roles importantísimos en el control del eje Hipotálamo-Hipófisis-Ovárico.

Control del ciclo estral en ovejas

- Sincronización de celo y ovulación en ovinos en estación reproductiva.
- Sincronización de celo y ovulación en ovinos fuera de estación reproductiva.

Todas estas indicaciones van acompañadas del uso de otras hormonas que juegan roles muy importantes en el control del eje Hipotálamo-Hipófisis-Ovárico.

Métodos farmacológicos de sincronización
Los programas de tratamiento, deben ser dirigidos por estricta intervención profesional.

Utilización de progestágenos mediante esponjas impregnadas con análogos sintéticos de progesterona
Los métodos artificiales más empleados son la utilización de progestágenos mediante esponjas impregnadas con análogos sintéticos de progesterona, M.A.P, acetato de medroxiprogesterona y FGA acetato de fluorogestona. El fundamento de este método es producir en los animales un efecto similar al producido naturalmente por la progesterona, esto es, una prolongación de la fase luteal y una inhibición de la acción de las gonadotropinas y por lo tanto de las etapas finales de maduración de los folículos. Al retirarse las esponjas se anula la administración del progestágeno y con ello la inhibición de las gonadotrofinas, debido a esto, las ovejas se sincronizan en un estado similar de su ciclo estral, entrando la mayoría de las ellas en celo, en un periodo corto de tiempo.

Administración de prostaglandina F2a (PGF2a)
Otro método utilizado en la sincronización de celos es la administración de prostaglandina f2a (PGF2a) o análogos sintéticos de esta hormona, el método se basa en la destrucción del cuerpo lúteo y con esto la disminución de la secreción natural de progesterona y un consecuente desarrollo sincronizado de la fase folicular, con lo cual, la mayoría de las ovejas entran en celo en un mismo tiempo. Para que exista acción de las prostaglandinas o de sus análogos, debe existir un cuerpo lúteo activo, por lo tanto, un porcentaje de ovejas, las que recientemente han ovulado y tienen un cuerpo lúteo poco desarrollado o las que se encuentran naturalmente en fase folicular, no serán susceptibles a este tratamiento.

Dispositivos intravaginales sobre la base de progestágenos o progesterona, asociados a la gonadotrofina coriónica equina (eCG)
La mayoría de los protocolos de inducción de celos utiliza dispositivos intravaginales sobre la base de progestágenos o progesterona, asociados a la gonadotrofina coriónica equina (eCG) administrada al retiro del dispositivo; también se ha utilizado GnRH pero esta hormona puede afectar las características foliculares dando posteriormente cuerpos lúteos de vida media corta. La respuesta al tratamiento con eCG puede ser afectada por factores tales como la raza, el estado corporal, la edad, etc. y la dosis de eCG adecuada debe ser evaluada de acuerdo a cada sistema en particular, ya que si es muy baja no produce ningún efecto, mientras que, dosis elevadas producen una sobrestimulación ovárica y en consecuencia nacimientos múltiples que afectan el crecimiento de los corderos. Se ha señalado que animales tratados con eCG pueden generar anticuerpos contra esta hormona disminuyendo la efectividad del tratamiento y la dosis de esta hormona está en relación con la respuesta inmunológica. Dada su acción dual FSH/LH, la eCG actúa estimulando en forma directa el desarrollo folicular y la ovulación. La asociación de PGF2a y de las gonadotrofinas tipo eCG aumentan significativamente la tasa ovulatoria (McNatty et al., 1982).

Utilización de progestágenos

Se emplean por lo general dispositivos intravaginales (pesarios, esponjas, etc.) que permanecen de 12 a 15 días durante los cuales no habrá celo y obviamente tampoco ovulación. Cuando la fuente del progestágeno es retirada, las hembras entran celo de 24 a 72 horas después [Rosado et al. (1997), Vilanova (1998), Cárdenas y Meza (1999) y Córdova et al. (1999)]. Este tratamiento entonces, no requerirá de la presencia del cuerpo lúteo y puede ser empleado tanto en ovejas que estén ciclando, como en las estén en anestro.

Entonces, los niveles elevados de progesterona producen un efecto importante sobre la dinámica folicular ovárica, al actuar como un cuerpo lúteo artificial. En particular provocan la regresión del folículo dominante y aceleran el recambio de las ondas foliculares, con el consecuente cese de secreción de estrógenos e inhibinas. La caída en los niveles de estas dos hormonas desde el ovario, conducen a un aumento de la secreción de GnRH y FSH desde el eje hipotálamo-hipófisis. Esta última será la responsable de la maduración de la siguiente onda folicular. Luego, al retirar el dispositivo de la vagina, se provoca la caída abrupta de los niveles séricos de esa hormona, lo cual lleva a aumentar la frecuencia pulsátil en la liberación de LH, responsable de la ovulación y maduración del cuerpo lúteo, y aumenta también la secreción del estradiol del ovario, responsable de las manifestaciones de celo.

Dispositivos intravaginales (EIV)
Los programas de tratamiento, deben ser dirigidos por estricta intervención profesional. A titulo informativo:
La estrategia más confiable consiste en la utilización de esponjas intravaginales (EIV) de poliuretano impregnadas de un progestágeno (Rangel et al., 2001). Sus desventajas son la necesidad de espolvorearlas con antibiótico, muchas se adhieren a la vagina o se rompe el hilo al sacarlas, existe 1-2 % de pérdidas y algunas ovejas presentan leves vaginitis. En general la presencia de adherencias no impide que las hembras mostren signos de estro, ni afecta la fertilidad. Las EIV disponibles en el mercado (Sincrocel®, Chronogest®, Sincrovin®) tienen ventajas como bajo costo unitario y las puede hacer fácilmente uno mismo.

Cuidados de los Dispositivos intravaginales:
La vía de aplicación es intravaginal: 1) Para la manipulación de las perchas y camisas se recomienda el uso de guantes. 2) El equipo de aplicación se debe desinfectar antes de su uso. 3) Colocar el dispositivo dentro del aplicador (desinfectado) con la cola de extracción hacia el interior, rebatiendo sus ramas. 4) Se desinfecta la vulva del animal a tratar. 5) Introducir el aplicador en la vagina previa desinfección y lubricación, hasta el fondo del saco vaginal (situación fundamental para su correcto anclaje). Una vez colocado el dispositivo, retirar el aplicador. 6) Para facilitar la aplicación en animales que se resisten a la aplicación utilizar métodos de sujeción apropiados. 7) En los casos que no puede introducirse el aplicador con facilidad, revisar el estado genital de la hembra en cuestión, pues puede presentar anomalías de origen congénito o adquirido.8) Según el momento indicado en el protocolo de sincronización de celo utilizado, retirar el dispositivo de la vagina tirando de la cola de extracción.

Control del ciclo estral en ovejas
- Sincronización de donante y receptora en programas de transferencia embrionaria.
- Complemento de tratamientos superovulatorios.

La ovulación múltiple y transferencia de embriones (OMTE) es una técnica que permite aumentar la productividad de las especies domésticas, asegurar la conservación de los recursos genéticos, difundir material genético de alto valor comercial, además de reducir riesgos en la transmisión de enfermedades, debido a que en los primeros estadíos de su desarrollo los embriones presentan una protección natural contra los agentes infecciosos (Gibbons y Cueto, 1995). El celo ovino se puede sincronizar farmacológicamente con el uso de hormonas como la prostaglandinas, PGF2a, o de dispositivos intravaginales impregnados con progesterona. Se utilizan esponjas intravaginales conteniendo 40 mg de Acetato de Fluorogestona, con un recambio de esponja a los 8 días (Gonzalez-Bulnez, 2005). A los 4 días del recambio se coloca PGF2a y hormona Folículo Estimulante (FSH) (Gonzalez-Bulnez et al., 2004). Después, se continúa con un protocolo de aplicaciones de FSH cada 12 horas. Es importante señalar, que la manera como se administra el tratamiento superovulatorio tiene una gran influencia sobre la respuesta ovárica. El uso de dosis decrecientes de hormona FSH parece dar los mejores resultados, en términos de tasa de ovulación y número de embriones recuperados viables, comparado con el protocolo de dosis constantes (González-Bulnez et al., 2004). Una vez realizado el tratamiento hormonal superovulatorio, se debe fecundar las células obtenidas (ovocitos). Podemos utilizar el servicio de monta natural o la inseminación artificial (IA) con semen fresco, refrigerado o congelado. Es importante recordar que bien sea el semen o los machos a utilizar, estos deben ser de alto valor genético.

Gibbons y Cueto (1995) recomiendan el uso de la técnica laparoscópica en caso de recurrir a la IA, ya que la deposición del semen en los cuernos uterinos, próximos al sitio de fertilización, aumentan las tasas de fertilidad y reducen las dosis de inseminación. La inseminación intrauterina se debe realizar entre las 51 a 53 horas después de retiradas las esponjas intravaginales (González-Bulnez, 2005).

Recuperación de embriones
Una vez transcurridos 5 a 7 días de presentado el celo, o 5 días después de realizada la inseminación intrauterina, podemos recuperar los embriones por vía quirúrgica o por endoscopía (González-Bulnez,2005). Estos a su vez pueden ser transferidos a hembras receptoras inmediatamente, o son congelados para su transporte y posterior transferencia. Por lo general estas intervenciones se llevan a cabo bajo anestesia general (Gibbons y Cueto, 1995).

Resumen
La inducción de estro y ovulación fuera de temporada es una práctica con tendencia creciente. El gran avance logrado con el conocimiento del control de la dinámica folicular y ovulación permiten profundizar sobre la relación entre la concentración sérica de progesterona y la fertilidad. Logrando el acortamiento del período parto-concepción, en estación reproductiva o fuera de ella. También permite la preparación de donantes y receptoras para programas de transferencia de embriones. La sincronización del estro puede ser efectivamente alcanzada con una reducción en la duración de la fase luteal del ciclo estral, mediante prostaglandinas o sus análogos sintéticos, los cuales producen una luteólisis controlada, o por el alargamiento artificial de esta fase utilizando esponjas o dispositivos impregnados con progestágenos. Estudios realizados han constatado que los análogos de P”, como el MAP, llegan a ser 20 veces más potentes que la P” natural para suprimir el estro y la ovulación, resultando en mejor respuesta reproductiva fuera de la época de apareamiento. Asimismo, durante los últimos años se han evaluado otro tipo de hormonas, tal como la gonadotrofina coriónica equina (eCG), que administrada en bajas dosis a ovejas después de un pre-tratamiento con progestágenos, sincroniza y acorta el intervalo al estro y a la ovulación, durante la época de apareamiento y en épocas donde la fertilidad está disminuida.

 

 

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