feb
28

En la comunidad de San Juan de la Miel, en Coroico, las más de 90 familias que hace 40 años cultivaban racacha ahora se dedican a la siembra de zapallo, lo mismo ocurre en otras comunidades que han dejado de producir algunos alimentos por otros que generan mayor rentabilidad como la hoja de coca.
En el Norte paceño, las comunidades donde existen extensas tierras para el cultivo de alimentos, así como una riqueza turística, merecen de la atención de las autoridades regionales y nacionales, sobre todo, en momentos de una crisis alimentaria, recomendaron expertos en agricultura y apoyo al campesinado, según pudo evidenciar EL DIARIO en visita al lugar.
De acuerdo a comunarios, algunos monocultivos se están dejando de producir porque representan pérdidas para el campesino.
En este sentido, ahora el productor siembra productos que le puedan ayudar a salir adelante y hacer frente al alza de insumos.
En la comunidad de San Juan de la Miel, se cultiva racacha en menor cantidad, y se comienza a producir zapallo, tomate, locoto y otros que generen más ingresos.
Freddy Arancibia, comunario de San Juan de la Miel en Coroico, comentó que el cambio de producción de racacha por zapallo se debió a que el mismo se produce por las ganancias que genera a las familias, además porque existe mayor producción.
Es decir, que en el caso de la racacha sólo se producía una vez y en caso del zapallo por año se pueden hasta tres cosechas.
DESAPARiCIÓN DE HUERTAS
Las huertas de cítricos, como naranja y mandarina, prácticamente, han desaparecido porque representan pérdidas para el sector.
Por lo tanto han decidido cultivar poco y sólo para el consumo interno y ya no para la comercialización.
Lo mismo estaría ocurriendo con otros productos que estarían siendo suplidos por el cultivo de la hoja de coca, tomando en cuenta que existen mayores ingresos los campesinos han decidido cosechar el producto, pero en otras comunidades de los Yungas.
POLÍTICAS DE ESTADO
Para el representante del Centro Investigación Promoción del Campesinado (CIPCA) en Santa Cruz, Eulogio Núñez, en contacto a una emisora local, la falta de políticas de Estado han dejado descuidados a los productores campesinos.
Por su lado, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) recomendó aprovechar los 15 millones de hectáreas posibles de producción agrícola.
Esta recomendación se la hace por los tres millones de hectáreas cultivadas que no son suficientes para abastecer el mercado interno.
Otro de los aspectos de apoyo al sector agrícola, sobre todo, del campesinado es de abrir mercados para que ya no se dependa de los intermediarios que elevan los precios en los mercados.
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feb
28
CONSTRUYEN UN CONDUCTO DE 4 KILOMETROS EN MAR DEL PLATA PARA EFLUENTES CLOACALES
Con aportes del Ministerio de Planificación Federal, construyen en Mar del Plata una planta de tratamiento de efluentes cloacales, que luego serán arrojados a 4 kilómetros de la costa, mar adentro, a través de un tubo difusor de dos metros de diámetro.
Todos coinciden en que se trata de la obra de saneamiento ambiental más grande de la historia de Mar del Plata.
“En este momento es la más importante de Sudamérica y la primera en su tipo en el país.
El propósito es darle una solución permanente al tratamiento de residuos cloacales para los 700 mil habitantes permanentes que tiene la ciudad y las más de tres millones de personas que vienen durante el verano.”
Mario Dell’Olio, titular de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), es el responsable máximo de la construcción del llamado Emisario Submarino, un conducto de dos metros de diámetro y 3810 metros de longitud por donde serán expulsados al mar los efluentes cloacales de la ciudad, previo tratamiento en la planta de saneamiento instalada en la zona de Parque Camet.
La obra, que cuenta con aportes del Ministerio de Planificación Federal de la Nación, alcanza un costo superior a los 178 millones de pesos y se prevé que será inaugurada antes de fin de año.
“Era preocupante la situación ambiental en Mar del Plata y por eso, en 2008, cuando asumió el actual gobierno (municipal encabezado por Gustavo Pulti), comenzamos la aplicación de un programa de obras sanitarias que se llama Virtual Beach”, explicó Dell’Olio a Página/12.
El funcionario comentó que mediante “el conocimiento de las variables atmosféricas, podemos predecir el grado de contaminación en cada una de las playas y se viene aplicando, en consecuencia, un sistema de cloración en los niveles y en los días que resulten necesarios”.
Dell’Olio sostuvo que el problema de los residuos que se arrojan al mar ha crecido en los últimos tiempos “porque tenemos 75 mil nuevos vecinos que hoy se han sumado al sistema cloacal de la ciudad, a la vez que se suma el crecimiento de la industria”.
Por eso era necesario buscar “un sistema definitivo para trabajar en conjunto con la planta de tratamiento de Camet.
Hoy tenemos un caudal para el tratamiento de 4,5 metros cúbicos por segundo en los días de mayor demanda y vamos a llegar a un nivel de 9 metros cúbicos por segundo.
Por eso entendemos que se trata de una respuesta definitiva al problema que se venía planteando”.
Las advertencias sobre la contaminación en las costas marplatenses, desde Santa Clara del Mar hasta el Torreón del Monje, y sobre todo en la zona de Camet, se vienen registrando desde hace varios lustros.
A partir del año 2007, primero el Departamento de Ciencias Marinas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, y luego la Universidad Nacional de Mar del Plata, realizaron estudios sobre los microorganismos que se desarrollan sobre toda la zona costera, a partir de la descarga, sin el tratamiento adecuado o sin ningún tratamiento, de los efluentes producidos por los habitantes de la ciudad.
El problema se hacía más notorio y peligroso durante las temporadas veraniegas.
Dell’Olio insistió en que por esas razones decidieron emprender la construcción del Emisario Submarino, en la búsqueda de “un sistema definitivo para luchar contra la contaminación”.
El Emisario Submarino tendrá, como se dijo, una extensión total de 3810 metros de longitud y será conectado a la planta de tratamiento que funciona en Camet.
La cañería, de dos metros de diámetro, se internará en el mar sobre la plataforma submarina.
De los 3810 metros de longitud, 3284 estarán conformados por el caño emisario o alimentador, y 526 metros por un caño difusor.
Este último tramo producirá la salida de los efluentes a través de un sistema de difusión, mediante 130 tubos de elevación con salidas de 150 milímetros de diámetro.
Esto significa que no descarga todo el contenido al final del recorrido, como un caño común, sino que produce la descarga horizontal mediante diferentes válvulas ubicadas, cada una, a una distancia de cuatro metros, a lo largo del difusor.
La construcción del Emisor Submarino comenzó en abril de 2009.
El plazo original para la finalización de la obra es de dos años, pero esto “ha sido modificado porque depende mucho de las condiciones climáticas”, aclaró Dell’Olio.
“Hubo muchos días de lluvia y de condiciones adversas en el mar, lo que dificulta el traslado de las cañerías. Ya se han terminado diez de los doce tramos que componen la obra.”
El peso de cada 200 metros de cañería es de 1100 toneladas, igual que un barco de 200 metros de eslora (largo).
El desplazamiento de los caños, para hundirlos en el mar, es un proceso lento para el que se utiliza una estructura similar a la de una plataforma petrolera.
Cada 600 metros los caños son unidos con una máquina de termofusión importada de Chile que alcanza un calor de 200 grados centígrados.
Se utilizan grúas para ir conduciendo a los caños, en forma lenta, hasta el lecho del río y en el tramo final se cuenta con la participación de dos buzos.
“Digo que el Emisario Submarino es una solución con futuro, porque con el tiempo, se le pueden adosar nuevos tramos.
Ahora, por ejemplo, estamos articulando una futura conexión con las obras que se están realizando en Mar Chiquita, en Santa Clara del Mar, a siete kilómetros de Mar del Plata.
Tenemos en claro que la calidad de las playas está más allá de las mejoras en el saneamiento y estamos trabajando en todos los sentidos buscando las mejores respuestas”, concluyó Dell’Olio.
Por Carlos Rodríguez
pagina12.com.ar
feb
27
El dirigente de la Federación Agraria Alfredo de Angeli destacó la medida de disolver el organismo y aclaró: “Esperemos que ahora nos convoquen para trabajar”..
La sorpresiva disolución de la Oficina de Control Comercial Agropec
uaria (Oncca) fue celebrada por el dirigente de la Federación Agraria, Alfredo de Angeli (foto). “Puede ser un primer paso en la reconciliación del Gobierno con el campo. Ojalá que sea así para empezar a solucionar los problemas que tiene el sector”, señaló el productor. “Nunca pensé que lo iban a hacer tan rápido, o que lo iban a hacer sin comunicarlo antes a las entidades del campo. Fue un nicho de corrupción para muchos.
Ahora hay que ver si cambia la política”, agregó De Angeli en declaraciones a radio La Red.El dirigente, quien siempre se ha mostrado como uno de los más críticos del Gobierno, dijo también que “algunos subsidios eran injustos, muchas empresas truchas cobraron subsidios de manera injusta e hicieron grandes negocios. Esperemos unos días a ver si convocan a la Mesa de Enlace para explicar qué es lo que van a hacer”.
En tanto, Mario Llambías se mostró algo escéptico con un posible cambio en la política agropecuaria del Gobierno. “Veníamos pidiendo la disolución de un organismo que era perjudicial y corrupto. Pero no creo que cambie demasiado la línea que lleva adelante la Presidenta. Los últimos nombramientos apuntan a profundizar un modelo particular que no ayuda para nada al sector”, afirmó en declaraciones televisivas.
El decreto presidencial que determina la disolución de la Oncca fue publicado este viernes en el Boletín Oficial, y entre sus argumentos, figura la necesidad de “descentralizar” las distintas cuestiones que abarcaba el ahora extinto organismo.